
Asi te declaro mi lealtad Nada es suficiente, más no quiero, lo que das hasta el alma conforma, es amor secreto, en toda su forma, y todo renuevas cuando te miro. El otro que deseaba todo murió, deprimido en abrazos ficticios, trasnochando en los diversos vicios. Éste aprendió amar sin desvarío. Ineludiblemente todo será polvo, lo dicho y, lo que ahora escribo, pero en tu amor calmo percibo. En tu serena amistad me salvo, la agonía no será la eterna muerte, de haberte hallado, es mi suerte. Autor: Alcibíades Noceda Medina
